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Cliente. Privado
Arquitecto. Luisjaguilar Arquitectura (@luisjaguilar_arch)
Colaboradores. Alba Castillon, Rebeca Guardiola (@rgs_arquitectura), Alicia Manzano (@alicity_)
Interiorismo. Luisjaguilar Arquitectura (@luisjaguilar_arc) y Pipa Interior Design (Paula Balboa y Beatriz Pinto) (@paulabalboa_interiorismo)
Constructora. Raumplan
Fotografa. Miriam Yeleq (@miriamyeleq)

· · Texto Marta Sanz (Casa Diez) · ·
Tras una reforma integral, esta vivienda madrileña presume, no sólo de mayor luminosidad, sin o también de la elegancia y serenidad que transmite su decoración.
El estudio Pipa Interior Design, formado por Paula Balboa y Beatriz Pinto, en colaboración con Luisjaguilar Arquitectura, se encargaron de la reforma de esta vivienda madrileña, ubicada en un edificio de los años 40.
La distribución original respondía a la clásica de los pisos antiguos del barrio de Salamanca: una cocina, un baño, dos salones y un distribuidor que conducía a un dormitorio. De ahí que el punto de partida fuera reorganizar sus 100 m2. 
Espacios más cómodos.
Con la demolición de algunos tabiques, el piso cambió por completo. Se decidió eliminar uno de los salones para ganar un segundo dormitorio y se renunció a parte del distribuidor en favor de otro de otro cuarto de baño.
Así, tras las obras, la vivienda cuenta ahora con un salón, dos dormitorios, la cocina y dos baños, además de una terraza de 40 m2, donde se creó un rinconcito de estar.
Luz y color
El proyecto de reforma, además de optimizar los metros disponibles, consiguió dotar a la vivienda de mayor luminosidad. Y es que, al picar una de las paredes del dormitorio principal, se encontraron una gran sorpresa había dos ventanas tapiadas que, lógicamente, se abrieron.
Una vez definida la nueva distribución, las obras se centraron en renovar tanto la carpintería como los revestimientos.
Se eliminó el gotelé de las paredes y se pintaron en tono gris muy suave en toda la casa excepto en el comedor donde se jugó con un tono más oscuro para determinarlo de la zona de estar, con la que comparte espacio. Se conservó el suelo de parqué original que únicamente lijó y barnizó en pasillo y dormitorios, en el salón, se sustituó por una tarima más clarita, que se combinó con un rodapié alto lacado en color blanco igual que las puertas.
Clásico actualizado.
El interiorismo también corrió a cargo de PIPA Interior Design, que se planteó como objetivo integrar los muebles heredados de estilo clásico con los que contaba la propietaria en decoraciones de estilo actual.
¿Cómo? Además de conbinarlos con piezas diseñadas por el estudio de Paula y Beatriz, como el cabecero y las mesillas del dormitorio principal o la embocadura de la chimenea se apostó por una base en tonos blancos y neutros, a la que se añadieron pinceladas de contraste en tonos intensos. Gracias a la mezcla armoniosa de diferentes materiales, tonalidades y texturas, se lograron ambientes serenos y elegantes.